VELILLA DE MEDINACELI

Velilla de Medinaceli es una pequeña localidad del municipio de Arcos de Jalón. Se trata de un pueblo escondido entre montañas y valles que descubrimos por la retorcida carretera que nos permite acceder a él desde la antigua Carretera Nacional II.

Alrededor de Velilla existen numerosos manantiales y riachuelos, sin olvidar el río Blanco, afluente del río Jalón.

Los amantes del senderismo no deben olvidar las tres principales montañas que rodean el pueblo: Peñarrubia (1.200 metros de altura); La Coronilla (de 1.177 m.); y Peña Atalaya (1.176 m.).

Los velilleros son pocos en la actualidad. Una veintena en invierno, en verano algunas decenas más. Aunque este pueblo llego a tener más de 1.000 habitantes en el siglo XIX.

La historia de esta zona es antigua, en Somaén, cerca de Velilla, se han encontrado vestigios de asentamientos humanos de la Edad de Hierro, y aun más cerca, en la zona alta de un barranco cerca de donde se encuentra la pequeña central hidroeléctrica del río Blanco, se descubrió una necrópolis con tumbas antropomorfas.

Velilla de Medinaceli

ENTORNO

Velilla de Medinaceli está rodeado de riachuelos, bosques y valles que invitan al paseo o al senderismo incluso sin seguir un rumbo o itinerario previamente elegido. Pero aun así existen algunos lugares que los visitantes no deben perderse.

Uno de los lugares más destacados de Velilla es La Chorronera, una cascada en forma de velo de novia que salva un importante desnivel de unos veinte metros del río Blanco.

También merece la pena un paseo a la Balsa, un amplio espacio de agua donde pueden contemplarse anátidas en algunas épocas del años y restos de un cementerio medieval con tumbas excavadas en la roca

Otro lugar interesante es el Lavadero público, que aunque se encuentra en una situación manifiestamente mejorable y que se merece una restauración, nos permitirá rememorar un tiempo en el que este espacio cumplía las mismas funciones que hoy cumplen las redes sociales, es decir, un espacio de encuentro entre personas y de intercambio de informaciones, noticias, opiniones y chascarrillos. El lugar en el que se hacía visible a vida social de la localidad.

Si el paseo nos lleva a los restos del cementerio medieval podremos descubrir algunas tumbas excavadas en la roca

También pueden visitarse algunas fuentes de agua sulfurosa. Aguas que desprenden un olor desagradable pero que al parecer son beneficiosas para algunas enfermedades de la piel.

Otra de las fuentes ofrece al visitante agua ferruginosa, buena para abrir el apetito, según los lugareños.

La iglesia de Velilla, Presentación de Nuestra Señora, tiene como interés especial el retablo renacentista del siglo XVI y merece unos minutos de nuestro tiempo. Otro vestigio que ha dejado la religión es la Cruz pétrea situada en la encrucijada de la que parte el camino al salto de agua de La Chorronera y al despoblado de Avenales. Cruz que supera el metro de altura.

Uno de nuestros paseos debe llevarnos a la antigua mina de hierro. Situados junto al río Blanco pueden contemplarse los restos, en situación de abandono, de esta antigua mina con sus galerías y barracones.

El último punto que queremos destacar es el Monte de La Coronilla. Una nueva subida de varios kilómetros nos llevará a la llamada explanada de La Coronilla, su cima, donde las encinas ocultan los restos de un antiguo castro celtibero. Si nos fijamos descubriremos restos de la muralla. Además, las vistas desde este lugar son espectaculares.